miércoles, 26 de febrero de 2020

La batalla de Don Carnal y Doña Cuaresma



Según cuenta Don Juan Ruíz, Arcipreste de Hita en el "Libro de Buen Amor" (siglo XIV), Don Carnal, hombre amante de los placeres de la vida, es retado por Doña Cuaresma a mantener una batalla. Este reto tuvo lugar el Jueves Landero, el jueves anterior al Miércoles de Ceniza.


Adaptado para niños.

Don Carnal, con su ejército de bueyes, cerdos, gallinas, becerros y cabras, se enfrenta en campo abierto a Doña Cuaresma y su legión de vegetales, pescados y mariscos. La lucha entre ambos es igualada. Al final de uno de los días de batalla, don Carnal celebra un magnífico banquete que le produce pesadez y un sueño incontrolable.


Doña Cuaresma aprovecha la ocasión y toma como prisionero a Don Carnal y éste es obligado a hacer penitencia y ayuno desde el Miércoles de Ceniza, día de la derrota.

Transcurridos cuarenta días (la Cuaresma) Don Carnal logra escaparse de su celda. Ya en libertad reúne a sus compañeros y decide tomar venganza de Doña Cuaresma que se ve obligada a huir hacia Jerusalén la tarde de Viernes Santo.

A la tarde siguiente, sábado de Gloria, Don Carnal entra en la ciudad acompañado de sus aliados: Don Amor, Don Almuerzo y Doña 
Merienda.


LA BATALLA DE DON CARNAL Y DOÑA CUARESMA


Los festejos carnavalescos evocan a Juan Ruiz, Arcipreste de Hita; y su compleja obra, el Libro de Buen Amor, escritor del siglo XIV que sabe conjugar la alegría del vivir con la seriedad moralizadora del clérigo, junto a una clara intención didáctica.
La “Batalla de don Carnal y doña Cuaresma” es una parodia de la épica, los ejércitos de don Carnal y de doña Cuaresma están compuestos por diferentes manjares de carne y de pescado, respectivamente, que se atacan y matan. El ejército de don Carnal es vencido, y su jefe encarcelado; pero el Domingo de Ramos logra escapar, al tiempo que doña Cuaresma desaparece. Y entonces don Carnal -en un pasaje en el que la sátira antieclesiástica se hace patente- es recibido con grandes honores por distintos representantes de la clerecía.

Resumen de las estrofas 1067 a 1172:

Recibe una carta Don Carnal invitándole a entablar batalla con Doña Cuaresma y acepta el reto. Don Carnal conforma su ejército de carne: gallinas, perniles, conejos, capones, ánades, costillas de carneros, patas de cerdo, patos, cecinas, tocino, vacas..., come y bebe hasta hartarse y a media noche llega Doña Cuaresma con su tropa de la mar y se organiza la divertida batalla entre los dos ejércitos:

Cuando vino la noche, ya después de la cena,
cuando todos tenían la talega bien llena,
para entrar en contienda con la rival serena,
dormidos se quedaron todos enhorabuena…..
Hacia media noche, en medio de las salas,
entró Doña Cuaresma!,Señor, Dios Tú nos valgas!
Dieron voces los gallos y batieron sus alas;
a Don Carnal llegaron estas noticias malas.
Todos amodorrados fueron a la pelea;
forman las unidades más ninguno guerrea.
La tropa de la mar bien sus armas menea
y lanzáronse a herir todos diciendo:-”!Ea”!
El primero de todos que hirió a Don Carnal
fue el puerro cuelliblanco, y dejolo muy mal,
le obligó a escupir flema; esa fue la señal.
Pensó Doña Cuaresma que era suyo el real.
Vino luego en su ayuda la salada sardina
que hirió muy reciamente a la gruesa gallina,
se atravesó en su pico ahogándola aína.
después, a don Carnal quebró en capellina.
Vinieron muchas mielgas en esta delantera,
los verdeles y jibias son, de fanco, barrera;
dura está la pelea, de muy mala manera,
Caía en cada bando mucha mollera.
De parte de Valencia venían las anguilas**
saladas y curadas, en grandes manadillas;
daban a don Carnal por entre las costillas,
las truchas de Alberche dábanle en las mejillas.
Andaba allí el atún, como un bravo león,
encontró a don Tocino, díjole gran baldón
si no es por la cecina que desvió el pendón
a don Lardón le dieron en todo el corazón…..









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